Fuà a los humedales guiada por Google y recorrà largos y tortuosos caminos entre fincas. Finalmente, después de tanto conducir desafiando lodazales, sanjas, esquivando ramas, escuchando la voz que me indicaba el tiempo restante para llegar, llegué a un punto en el que sencillamente no habÃa más camino. Sin embargo la experiencia fue muy emocionante, el olor del campo, la pureza del aire, el verde, los pantanos y las montañas del camino fueron algo que sin dudas valió la pena ver, pues, estando cerca, me sentà en "otro mundo". Alguien me indicó luego que la forma de llegar a los humedales es yendo por " El cachón de la rubia" ^.^