NO HAY LUZ NI AGUA
Nos dejaron abandonados en una playa donde nadie nos dijo donde ir.
Cuando ya no podíamos cancelar la reserva por Booking, recibimos un correo donde decía que teníamos que pagar a parte la lancha para llegar a la isla, cuyo precio es más que la habitación y a parte nos intentaba imponer su comida que tampoco estaba incluida en el precio. (Se puede comer en la isla)
La gerente una mujer española con muy mal carácter y los trabajadores unos probres inmigrantes de Haití que a duras penas tiran adelante lo que Sara tiene allí abandonado
La habitación justa, cómo digo la luz y el agua son limitadas y nos encontramos que en el hotel no había recepción ni dónde ir a hacer consultas, por lo tanto estábamos abandonados allí.
Un entorno inigualable. Es un sitio donde tú puedes encontrar grandes personas con gran hospitalidad.
Sara, la gerente del hotel, te vende que no hay sitios donde comer ni comprar cosas. Nosotros hemos descubierto lo contrario allí hay un pueblo donde la gente vive, por lo tanto están cubiertas las necesidades de cualquier persona, hay un restaurante muy bueno, atendido por Patricia donde ella te cocina lo que sea dentro de sus posibilidades, nosotros comimos muy bien y a gusto. También está el colmado de Mingo, donde tú puedes comprar todo lo que desees, desde pan hasta combustible.
Realmente si eres una persona aventurera no te recomiendo ese hotel, yo lo que haría es ir con el lanchero que sale de Bayaibe y llegaría a la isla, allí puedes preguntar a la gente si alguien te quiere acojer y sino puedes acampar en la misma playa.
Excelente el trato de todo el personal (Luky, Enice, etc). Nos hicieron sentir muy cómodos durante los 4 días que estuvimos en la isla
Traumhaft , Paradiesisch , Ur freundliche und glückliche Menschen
Limitado por el suministro eléctrico unas horas al día pero en una ubicación excelente.