Desde los inicios del siglo XIX en esta finca, una familia de descendientes de franceses se dedicó al fomento de un jardín botánico, con exóticas plantas traídas de todos los rincones del planeta, las que aún se mantienen en el lugar y que usted podrá conocer. Otras opciones del entorno son la exploración de las elevaciones de la Sierra del Rosario, donde disfrutará de saltos de agua y cuevas.