Es muy buen lugar y la atención es amable.
La primera vez que fui creí erróneamente que poner mi bicicleta lista para rodar después de estar guardada y desarmada por años me iba a costar caro. La verdad es que me costó menos de la mitad de lo que un inexperto había pensado.
Me pidieron dejarla por una semana y la devolvieron el día acordado con las explosiones detalladas de cada peso.
Exelentes precios super competitivos