Buenas instalaciones y buena atención.
Esforzandose por prestar el mejor servicio.
hola bueno dias
Un hospital de tercer nivel con personal calificado y asumiendo el reto de atender a sus usuarios con la mejor calidad
The most important hospital in the city. No more than that. Nothing amazing. Sometimes they offer a good service, sometimes the worst.
Ante la necesidad apremiante de un Hospital, el día 21 de septiembre de 1906, el reverendo padre Vicente Antonio Castaño, Cura Párroco de la población y el doctor Alejandro Londoño, se dieron a la tarea de fundar un Hospital, se dirigieron al Consejo Municipal, solicitando un solar en donde construirlo. El mismo Consejo según Acuerdo No.7 y Acta del 24 del mismo mes y año, aceptó y autorizó la compra, y con donaciones y dinero recogido entre los habitantes, se escrituró para el Hospital parte del lote. El señor Eliseo Arango elaboró y obsequió los planos para la benéfica obra.
Inmediatamente y por medio de convites promovidos por el párroco y el médico de la población se inicia la construcción del Hospital. Poco a poco se fueron organizando tres salas que en los años siguientes se acondicionaron con los recaudos particulares. Para el año de 1910 ya estaba la institución en servicio parcialmente, pero solamente en 1911 pudo ser inaugurado. El 20 de julio de 1911 se inauguró oficialmente el Hospital San Juan de Dios de Armenia, detrás de la actual catedral, con un festival del que participó toda la población. Como médico director actuaba el doctor Alejandro Londoño, quien desempeñó esa importante función hasta su muerte.
En el año 1923 llegó a la ciudad la comunidad de San Vicente de Paúl, la cual le dió un vuelco total al funcionamiento administrativo de la institución. En ese año ya se había ampliado considerablemente el local; además de la construcción del pensionado con un acogedor jardín interior.
Desde su construcción (1960) hasta el año 2013 bajo la gerencia del doctor Jairo López Marín, la fachada de la E.S.E Hospital Departamental Universitario del Quindío San Juan de Dios no contaba con cambios significativos de su imagen, hecho que no concordaba con los procesos
de reformación y renovación que comenzó a vivir la institución a partir
de 2012, por lo que se intervino con el uso de los colores institucionales, lo que permitió una imagen rejuvenecida dentro y fuera de sus instalaciones.