Un restaurante típico, con una vista muy buena de la plaza central, buena atención y con comidas típicas, sabrosas, y con un buen precio, los baños pueden mejorar, no me gusto mucho que esté tan cerca de la cocina y que atrás mío estén circulando con la comida, detrás de una puerta vaivén, muy recomendable.
Confiamos en que se encuentra ubicado en toda la plaza central del pueblo junto a la catedral , ingresamos a almorzar, hicimos el pedido y se demoraron de forma descarada, llevando los pedidos de comensales que llegaron mucho después que nosotros, aun habiendo pedido la especialidad de la casa (el pollo) , el servicio un asco, no recomiendo este lugar , ni como último recurso, solo ver el trato de los alimentos de quien sirve las bandejas y de quien hace los jugos , en definitiva un asco el lugar, NO MERECE, estar al público este lugar de quinta, la atención merece ser evaluada porque para nada está dirigida al buen servicio.
En Pollo Loco, nos pareció muy curioso y hasta cómico el nombre del sitio! Para variar, en ese sitio no se tuvo menú paisa! Pero la atención fue muy buena y desde ahí se divisa la cotidianidad urbana del pueblo.