Gente amable.
Fue la mejor experiencia q hemos tenido, el sitio parece salido de la realidad, los dueños son personas únicas, amorosas y muy afectivas, la
Sazón de doña Mariela no tiene comparación y sus hijos, Irina, Emilian y Catalina nos acogieron como si fuéramos familia. Gx por todo muy bonita y tranquilizadora estadía. Súper recomendado
Lindo lugar ecoturístico, respirando aire puro
Super, muy recomendado. 👍👍
Un lugar fantástico para desconectarse del mundo moderno