Excelente servicio por parte de las personas encargadas. Muy limpio y agradable lugar.
Finca con buen ambiente de familiar para compartir en San Gil Santander
Fuimos un grupo grande de personas, casi 60, y ocupamos todo el hotel y a pesar de que no todos los días nos quedamos todos nos cobraron la misma cantidad de camas cada noche, digamos que no hay problema porque se habían solicitado, paro eso desluce un poco.
Por otro lado un día queríamos almorzar con pescado, ellos nos dijeron que no era fácil conseguirlo por lo que nosotros lo compramos y ellos lo prepararon, sin embargo nos cobraron esa comida mascara del precio normal. Lo peor es que tampoco dejaban hacer cancelaciones de comida, así se avisara con días de anticipación. Para seguir con el cuento del pescado no se preparan ni se consumieron todas las raciones el día solicitado, pero como ya dije se cobraron, al día siguiente pedimos que cocinaran el resto, a que no adivinan?, lo volvieron a cobrar.
Durante el tiempo que estuvimos no hicieron aseo en las habitaciones ni nos dieron toallas, tampoco había jabón para bañarnos y el último día no había agua. Además que para entrar en la piscina tuvimos que hacerle aseo nosotros mismos.
Lo bueno fue la atención de uno de los meseros y una señora de la cocina, la otra mesera parece no le agradaba su trabajo y no era para nada cordial con los clientes.