Los precios son exageradamente altos y la calidad del producto y servicio es pésimo.
A pesar del paso del tiempo y los avances tecnológicos, Foto Japón sobrevive y se mantiene vigente, comprometido con el cliente. La atención y asesoría es muy buena. Es posible adquirir accesorios y suministros fotográficos que, en otros lugares de la ciudad, ya no se obtienen. Los precios no son los más bajos, pero ofrecen respaldo y garantía.