Para el ser pensante la realidad del Espíritu no se debe confundir con las emociones; el nombre de Dios se usa para dominar conciencias desprovistas de herramientas para analizar. Todo eso es lo que al final lleva a perder la fe Y ni qué decir del diezmo, el ídolo de ídolos.
Es muy tranquilo
Una buena iglesia, se viven experiencias increíbles con el espíritu santo