Como en todos los pueblos cafeteros, la iglesia es un icono indiscutible, esta se ve en la distancia y representa muy bien a este pueblo.
Es una iglesia que le da vida al pueblo de Pijao. Las misas son cortas y precisas. Además, el color resalta en medio de la plaza principal y las montañas que se encuentran alrededor. Es un pueblo muy acogedor.
Es un lugar familiar, para descansar y tomarse un buen café.