Fuí con un grupo de 6 personas, se demoraron 1 hora en llevarnos los platos a la mesa aunque no estaba ni remotamente lleno, se pensaría que porque éramos un grupo "grande" sin embargo llevaron los platos de a 2 a la mesa y alcanzó a acabar la primera persona antes de que llevarán mi plato que fue el último en servirse (era una sobrebarriga a la plancha). La comida es de buen sabor, super recomendada la frijolada (un plato muy grande y delicioso), la ropa vieja muy rica, los pescados de muy buen sabor y presentación, sin embargo mi sobrebarriga y el lechón no valen la pena, muy secos y simples El jugo de lulo estaba caliente y las limonadas deliciosas y frías (como debe ser). Los precios entre 25 y 50 mil pesos, reitero, la frijolada y los pescados lo valen pero para el resto de los platos, muy costoso.
Las sillas y la decoración acorde a la temática del sitio, un ambiente bohemio interesante pero huele demasiado a humedad.
El personal está vestido de blanco y negro y algunos otros de manera informal así que puedes esperar mucho para ser atendido porque no vas a intentar llamar a alguien que pasa por comensal para que te atienda.
Decepción es la 2° vez que voy y no tienen ese ambiente bohemio "que paso con los jueves de jazz??"
Muy rica la comida, ambiente cubano delicioso.