En la bella sabana de leyendas y rosas
De indecible frescura y ondulada belleza
De recuerdos que avivan infinita tristeza
De pasadas historias inquietantes y hermosas.
Se recuesta en su seno y al arrullo del viento
Un pueblito llamado “Santander de Valencia”
Con sus gentes honradas, de sencilla apariencia
De raza pujante, trabajo y aliento,
Le adormece el arrullo de sus límpidas aguas
Se perfuman sus prados con perfume de rosas;
Es la historia más bella de leyendas y cosas.