Realmente un lugar mágico, de esos lugares para quedarse todo el día, para enamorarse del restaurante y su entorno
Un lugar agradable.
Un regalo de Dios
Buena comida y bonita vista del mar, pero esta muy alejado y tiene pocas mesas
Bello lugar, muy buena atención, comida sabrosa. Si se pierde, es al final del camino pavimentado, justo cuando uno piensa que no lo encontró. Vale la pena el misterio.
Buena picada, pero se han reajustado mucho los valores para lo country y/o folcklorico del lugar, las porciones tb. han disminuido de tamaño
Excelente atención y comida con variedad de empanadas de rico sabor
sabor
atencióncomida y atención excelente
Excelente muy buena la atención. Todo muy delicioso y con una vista imparable Muy recomendable
De las mejores empanadas fritas de la zona. Gran variedad: además de las clásicas de marisco, carne o queso, las excelentes de ulte o cochayuyo, y las combinaciones de jaiba/queso, sierra/queso y otras.
Excelente atención de su dueño y familia; un local de construcción "artesanal", atractivo, en varios niveles, con una extraordinaria vista al mar.
Y lo esencial: productos siempre frescos en temporada baja (marzo a diciembre) solo atiende sábados y domingos.
Un local diferente, con vistas únicas y un menú surtido en base a su gran vecino, el océano Pacífico.