Hoy se puede recorrer en embarcaciones, que saliendo del muelle Schuster se internan por parte de sus 25 kilómetros de extensión, permitiendo apreciar la singularidad de un paisaje totalmente inundado, con diversas estructuras asomándose a la superficie. Hasta el año 2004 en el santuario también se podían apreciar numerosos ejemplares de cisnes de cuello negro, hoy desgraciadamente no es posible, tras el desastre ecológico de la planta de celulosa Arauco, que redujo la población de estas especies en un 90%.