Nada que decir de su pan, pero de las demás cosas que hacen allí, hay que tener cuidado. Los pasteles son añejos, tanto así que han vendido hasta con hongos y las empañar y chaparritas lo mismo. Me ha pasado y he conocido otros casos y cuando reclamé ni se arrugaron, por eso lo digo. Hay colegios cerca e imagínese que uno de nuestros hijos se come algo en descomposición allí.
La mesonera Marisol es la mejor