Una bosta. Me dijeron que tenia cabañas, me hicieron ir hasta allá (porque supuestamente habia disponibilidad) y al llegar me atendió una mujer que me dijo que no tenian. Realmente una tomada de pelo. 150km al pedo.
Un lugar ideal para descansar , excelente la atención , muy buenas preposición
Nos hemos alojado en varios hospedajes, pero este lugar superó todas mis expectativas, venias de paso, una lluvia intensa, accidentes de tránsito, poca experiencia de manejar en carretera mojada, llegamos a Villarrica, 20:30, primer semáforo, doblamos a la derecha y nadie, sabía nada, baja hasta una estación de servicio el playero nos tiro la data y nos encontramos con esta maravillosa cabaña en verdad un lugar soñado, creo nos vamos a quedar a esperar el 2018 acá en chile, saludos buen 2018 para todo el mundo y cuando puedan decen una vuelta por este lugar!
Las habitaciones y cabañas son cómodas, pero la T V es un desastre, se ve pésimo o no se ve. Está cerca del centro. Las comidas son caseras, pero hacen muchos budines de comida con exceso de pan remojado.
Ambiente familiar y muy buenas instalaciones.
Grata atención. Hotel cómodo. No se escuchaba ni un arfiler caer por la noche, muy tranquilo. La ducha muy caliente pero sin problemas para regular. Buen desayuno.
¡Excelentes las cabañas! Buen precio, destacada atención y comodidad. Muy recomendable. Un lugar para volver
Muy acogedor y la atencion excelente
Es un excelente hotel y cabañas
Fuimos 4 personas en viaje por el programa de la tercera edad, la acogida fue buena, el hotel tiene una muy buena ubicación, sin embargo cuando nos designaron la cabaña (11) tuvimos una gran decepción, el espacio era muy reducido, teníamos un solo baño pequeño, no teníamos donde dejar nuestros utensilios de aseo, la cabaña cuenta con dos habitaciones, una con una cama matrimonial, un velador y un closet ( no más de 2,5 mt x 2,8 mt), la otra dos camas de una plaza y un velador y un closet (2,5 x2,5 mts), además había un pequeño comedor con una mesita, tres sillas y un lavaplatos, todo muy reducido, no podíamos sentarnos los 4 en la mesita, el TV estaba en altura y solo 2 persona podían ver y con mucha incomodidad. La ducha era muy difícil regular, el agua salía muy caliente, luego fría.
Reclamamos porque nos dimos cuenta que las otras cabañas contaban con más espacio, pero no hubo ninguna solución, ni siquiera porque una persona de nuestro grupo es no vidente y chocaba y botaba las cosas a cada rato. Ha sido nuestra peor experiencia en un hotel, hemos viajado en muchas oportunidades al norte y al sur, nunca nos había tocado pasar unos días hacinados en tan malas condiciones.
Destacamos la atención del personal que hacían su trabajo lo mejor que podían.