Muy tranquilo, relajante, silencioso y atendido por su propia dueña
Lugar tranquilo y alejado del ruido, bien para descansar, comida buena, la atención y amabilidad excelente, respecto al aseo y mantencion de los lugares de uso común, queda bastante que mejorar.
Lo bueno: lugar totalmente aislado y desconectado, total relax.
Lo malo: piscina con agua sucia, poca prolijidad en la mantencion, habitacion y baño muy pequeños.
No volvere!!
Muy bueno y bonito la a tensión muy buena la dueña muy agradable y atenta toda la
compañía exelente
Hermoso lugar para estar en familia y puedes llevar a tus mascotas.
Hermoso lugar de descanso excelente atencion
Lamento tener que calificar negativamente, pero este lugar no es un hotel, sino mas bien un hospedaje. Y como tal, bastante sucio y descuidado. Imposible recomendar.
Lugar sencillo que se está haciendo, y al que le faltan bastantes inversiones para poder cobrar el precio que piden .
La atención de todo el personal es inmejorable. Para los amantes del campo es un lugar maravilloso. Gracias a todos los que nos atendieron como familia.
Encontré este hotel campestre por internet para mi pareja y yo por dos noches y llegamos temprano para aprovechar las atracciones que mostraba la página web.
Hubo muchas cosas que no me gustaron del hotel y mis comentarios negativos son enfocadas a aspectos que son mejorables con facilidad y no al tipo de recinto.
- Ubicación: Está un poco alejado de la carretera central (10 minutos aproximadamente por camino angosto pavimentado), el cual la primera vez puede parecer una travesía, pero con el tiempo tiene su encanto al estar alojándose en mitad de la nada.
- Precio: Por la.página los precios me parecieron un poco elevados, pero supuestamente valía la pena por todo lo que ofrecía la página. Pagué $136.000 por dos noches.
- Comida: El desayuno estaba incluido. Consistía en un desayuno simple: pan amasado, queso, jamón, mantequilla, té o café y paqueques o torta según el día. Nada era hecho en el hotel. Al preguntar por el "restaurant" (ítem presente en la página web) se me dijo de manera gentil que si se quería almorzar o cenar, había que dar previo aviso para comprar alimentos y prepararlos. Por lo tanto, el día que llegué tuve que cenar afuera.
- Habitación: Poca iluminación, la calefacción no funcionaba, pelos ajenos en las almohadas.
La alfombra sin aspirar (con lo que me cobraron, se podría haber comprado dos muy buenas aspiradoras).
La parte de arriba del ropero me quedaba un poco más arriba de la altura de los ojos, la cual la pude haber usado para poner las maletas arriba, pero afortunadamente no lo hice, porque alcancé a ver que arriba hace años no se limpiaba.
En el techo, sobre la cama, telas de araña. Entiendo que en el campo haya araña, es inevitable, pero si me cobran por la habitación, espero que por lo menos limpien los cadáveres.
Las sábanas era más pequeña que el tamaño del colchón, por tanto, con cada vuelta, se salían ambos lados.
- Baño: La habitación, estaba pensada en una "escapada romántica", pero no es muy romántico si empezamos porque la puerta no se cerraba. Bastaba que en una tarde alguien la lijara y listo.
La manilla de la puerta del baño estaba dada vuelta, o sea, para cerrarla con pestillo, había que hacerlo por afuera del baño (ideal si es que quieres dejar encerrado a tu pareja en el baño).
El baño era pequeño, sin toalla de mano y con hongos en el forro de la cortina de baño.
- Atracciones: En la página se hace mención de piscinas, tinajas calientes al aire libre, mesa de pool, taca taca, etc. Todo eso está, pero todo en un estado de semi abandono, todo viejo.
Las sillas de la piscina son tan antiguas que ya no tienen ni color. Mal cuidado.
- Atención: Atendido por su dueña. La atención es lo único que se puede rescatar del hotel. Nuestra anfitriona fue gentil, amable y servicial. En cierta manera a uno le da lata después criticar su hotel, pero creo y espero que mis críticas sean constructivas y no destructivas, ya que creo que todo es mejorable.
- El entorno: Amplio campo, pero muy sucio, lleno de suciedad de caballo por todas partes. Jardines mal cuidados. Sí da una sensación de relajo y de tranquilidad.
No porque algo sea campestre, tiene que ser sinónimo de sucio y mal cuidado. Por el precio de sus habitaciones, se podrían realizar muchas mejoras. El valor no dice relación con lo que se ofrece.