Muy buen servicio, amable y muy buena persona el dueño. Ambiente familiar
Excelente atención, ubicación y buena relación precio calidad.
Lugar muy acogedor, fantástica estadía sus dueños muy amables, muy recomendable, muy buenos precios.
ATENTA LA GENTE JOVEN, ESPECIALMENTE. En febrero de este año fui con dos amigas, las 3 tenemos 21 años. Cuando llegamos nos atendieron súper bien, muy amables. Les pagamos el mismo día que llegamos y la dueña de la Hostal, señora Zulema, dijo que durante la tarde nos iba a entregar el comprobante de pago. Pasaron los días y nunca lo entregó, eso fue un error de nosotras por no haber insistido en que lo entregaran, pero estábamos enfocadas en conocer la ciudad, por lo que dejamos de lado ese detalle. Cuando llegamos a Santiago, me llama la señora Zulema diciéndome que no le habíamos pagado y me estaba cobrando de nuevo. Me preguntó cuándo le pagué, en qué lugar, pidiéndome detalles. Ella se justificaba diciendo que no nos había pasado el comprobante y que le estaba mintiendo. Me puse firme y no me insistió más, al parecer se dio cuenta de que no podía cagarme con la plata, pero ni siquiera me pidió disculpas por el mal rato ni asumió su error, así que ojo ahí, si van pidan el comprobante apenas paguen para que no pasen por esta experiencia.
Excelente atención y muy lindas cabañas
En invierno las cabañas son un poco heladas
Muy buena atencion, fuimos dos personas y se noto un lugar muy calido y acojedor, teniendo varios servicios y un muy buen precios excelente
Es un lugar con ambiente familiar, atendido por sus propios dueños como recibe la gente del sur, excelente ubicación, buenos precios, seguridad, comodidad y limpieza.
Lo recomiendo siempre a ojos cerrados.
Tiene varias cabañas, un patio moderado para estacionar; pasa un riachuelo que puedes oír y de vez en cuando, algún pez salta para comer un insecto.
El lugar está bien ubicado, pero es un poco caro para lo que ofrece.
Agradable lugar. Buena relación precio-calidad
Buen lugar muy lindo