A mi Chanel le gustaba estar en el pasto, le gustaba su juguete de dulce rosado, le daba miedo bajar los peldaños de la casa y ladraba a las 4 am pidiendo un cariñito.
Hoy juguetes están guardados, hay un saco de comida que quedará sin usar y hay un montón de medicamentos, que nada hicieron por mantenerla con vida.
Todo comenzó el jueves 15 de febrero 2018 a las 3 am, con diarreas líquidas, que en un cachorro de dos meses tiene consecuencias graves. A las 9 am íbamos camino a la veterinaria. Allá nos atendieron y nos dijeron que era una gastritis, nos dieron medicamentos y no dudamos en comprarlos. Nos fuimos de regreso a casa con la advertencia de que si comenzaba con deposiciones sanguinolentas, debíamos hospitalizarla rápidamente, porque el diagnóstico podía cambiar.
Así a las 18.00 de ese jueves, Chanel comenzó con ese tipo de deposiciones llame a la veterinaria y le pedí una recomendación de un hospital cercano a mi casa.
Antes de las 20.00 estábamos en el Hospital Rojas Magallanes, en donde Sergio Perry nos esperaba.
La examinó y dijo que todo estaba bien, que era normal ese tipo de deposición luego de tanta diarrea. Nos cambio el medicamento y nos envió a casa.
A las 00.00 llamé al hospital, porque Chanel comenzó con vomitos, el cuadro se estaba complicando. Así Chanel quedó internada en el Hospital Rojas Magallanes, de La Florida.
La fui a ver temprano el viernes 16/02, le lleve pollito cocido, y me dijeron que estaba bien, que podría ser dada de alta en la tarde.
Al llegar el viernes en la tarde, Chanel tenía manchada la sabanilla con diarrea y gotas de sangre, estaba sucia y hedionda; me dijeron que había comido y que siguiera el
mismo tratamiento que me habían dado para la gastritis.
Nuestra Chanel, pasó sábado y la cosa empeoraba, envíe correos y también llamamos a la veterinaria, la primera respuesta fue “déjala dormir”, luego me dijeron “si no puedes seguir el tratamiento, tráetela entonces!”.
Ahí dude y dije yo soy la cuatica, esto es normal y pasará.
El día lunes a primera hora llame nuevamente, mi Chanel estaba mal, y le pedí ayuda nuevamente a Sergio, me dijo “ya tráela entonces”.
La lleve, me recibió otro veterinario Didier Castillo la tomo en el aire y me dijo ya le haré un examen para descartar Parvovirus, le pondré suero, “va a estar bien” dijo.
Así fue como mi Chanel empeoró y estuvo sola con una chica, que no tenía ni sonda para alimentarla se deshidrató y los veterinarios brillaron por su ausencia en el hospital. Eso lo supe después.
El martes 20 la sacamos de ahí, la llevamos a otro lugar casi muerta, porque esa noche no había llegado nadie a hacer el turno de noche y la chica que la había cuidado debía irse, mi Chanel hubiese muerto sola en ese frío lugar.
En la otra clínica dudaron de nuestro relato, porque era imposible que en una veterinaria nos hubiesen dejado nuestro cachorro así, pensaron que era maltrato nuestro. Pero mostramos las boletas y el resultado del examen intentaron salvarla, pero era demasiado tarde Chanel convulsionaba y nadie nos había avisado en el otro hospital, lo grave que estaba y que no contaba ni con implementos para estabilizar su temperatura.
Mi Chanel se fue a la 1.30 del día miércoles 21 de febrero, producto de una distemper no diagnosticada a tiempo, por deshidratación, por no administración de medicamentos adecuados, por no dejarla hospitalizada y darle alimento por sonda por la falta de responsabilidad de dos veterinarios.
Culpa si sentimos y mucha!, pero no sabíamos, corrimos buscando ayuda y confiamos en ellos!, después de todo en el Hospital Rojas Magallanes estaban los especialistas, pero ellos no fueron comprometidos, no le hicieron los exámenes para diagnosticar a tiempo y darle el tratamiento que necesitaba.
aceptaron operar un perrito atropellado por un precio muy bajo al original, son un 7
Solo buenas referencias, excelente trato y atención
Excelente atención y ética profesional
Aparentemente todo funciona, sin embargo, los profesionales no son tan profesionales, sin experiencia y sin dedicación por nuestros hermanos pequeños, da la impresión que lo ven solo como negocio, mejor no contar mi experiencia ya que por su falta de preocupación y profesionalismo tuve que derivar a mi mascota con otro Veterinario y varios detalles que mejor no mencionare, esta en ellos revertir esta ingrata imagen que dejaron. Suerte y que se perfeccionen, no son solo mascotas sus pacientes, sino parte de una familia.
Donde llevo a mi perrita
Atención profesional de muy buena calidad pero se ve descuidado pueden mejorar