Lo bueno:
Excelentes precios, buen servicio, atienden rápido, las chicas que atienden tienen muy buena voluntad para modificar el pedido a tu gusto, no son rígidos con la carta, gran variedad de sabores de helados. Café muy bien preparado, ideal para pasar después de almuerzo o bien a tomar once pues además tienen tartaletas, kuchen, pie de limón y tortas, aunque esto último no es muy variado.
Lo malo:
No tienen baño para el público, el que hay lo puede usar solo el personal, la respuesta de las chicas es "el jefe nos prohíbió que el público lo use". Lo que en Chile es obligatorio para locales con consumo al interior (no así para locales con comida al paso, es decir a la barra y no a la mesa).