Desde sus inicios, Curanilahue se destacó por la explotación de bosques nativos, producción de cáscara de lingue, cultivo de trigo y crianza ganadera. En 1900, hubo un auge del carbón, logrando ser una de las comunas más activas comercialmente. En la década de los setenta, la actividad forestal tomó fuerza con plantaciones como el pino radiata.
En los últimos años, la actividad turística ha tomado importancia debido a la presencia de relevantes atractivos naturales, históricos y costumbristas, ligados a la cordillera de Nahuelbuta. Tiene una dinámica y ancha calle comercial y una plaza de Armas irregular, con más de diez lados. A una cuadra del centro, en calles Balmaceda y Juan Benítez Mesa, se realiza una feria campesina.