Muy bello y tranquilo espacio, bien mantenido y totalmente recomendable para unas merecidas vacaciones en familia, por ejemplo. La atención y amabilidad de sus dueños es incomparable. Las carpas quedan bajo techo, lo que considero esencial para acampar tranquilo en Chiloé, sobre todo con niños. Un espacio limpio, natural, con bellos senderos, un riachuelo, bosque nativo t un mirador que permite ver Quemchi.
Bello lugar, con mucha tranquilidad para descansar..
Todo muy bueno