Muy buen lugar, atención y acogedor trato. Muy Excelentes cabañas y tranquilidad. Para volver.
Solo pase a almorzar porque había un taco infernal, y como no avanzaba, me estaciones a almorzar en el lugar, q es como una picada. Un negocio familiar, comida casera muy rica y extremadamente barato. Y las abuelitas son un encanto. Recomendable de todas maneras.
El primer día todo muy bien, todo muy limpio y camas muy cómodas, pero la segunda noche nos despertaron al menos 3 veces un grupo que llegó a hospedarse a las 2am. Bien que los reciban, pero muy mal por la señora Marta ponerse a conversar a viva voz por más de una hora afuera de las piezas (ahí es está el comedor) y ponerse a preparar papas fritas para los recién llegados, que en su cabaña siguieron con gritos y risotadas, llegaron del carrete a carretear a la residencial y la dueña les dio chipe libre. Pasamos una pésima noche.
Muy comodas, muy buena la atencion
Buenos espacios, linda vista, bien equipadas , falta iluminación por la noche, tiene privacidad entre cabañas y hay juegos y espacios para los niños.
Arriendo diario. Por todo el año.Ok
Buena y grata atención, hospitalidad, disposición y rica comida. Habitaciones acorde al precio.
Hogareño , calido y buena comida.
Acogedor, cuenta con amplio estacionamiento y servicio de desayuno y almuerzo