Fue el primer lugar al que fui, no conocia nada en coroico, el dueño es una persona excentrica, una persona distinta, un poco fria, por su estadia en alemina tal vez, el restaurant algo pequeño, tiene revistas interesantes y juegos de mesa, la decoracion con objetos traidos de europa, interesante.. y lo mas importante la comida de lo mejor que probe en la vida.. simplemente deliciosooooo!! Mi filete al champiñon una mezcla de sabores, lo recomiendo muuucho!