El Santuario de la Virgen María de Urkupiña, que más se puede decir, personalmente es mi templo favorito, soy muy devoto de la Virgen y lo visito cada que puedo, la Paz que uno siente estando dentro no se puede describir, Si alguna vez están cerca vayan, es un Templo Maravilloso
Buen lugar para visitar cuando se está en Quillacollo es un referente de esta ciudad
Me gusta la plaza y estar en todo el lugar es muy tranquilo hay personas. Realizando danzas
Practicando dibujos
Bailes cantos
Hay variedad en esta plaza
Great place, specially in August. Urkupiña festivity.
Super
Hogar de nuestra mamita de Urkupiña
Un lugar de esparcimiento espiritual
Visita a la Virgen de Urcupiña
Una iglesia muy pintoresca con imágenes del Santos Angeles y lo principal la imagen de la virgen de Urkupiña
La tranquilidad q te brinda la iglesia
Lugar lleno de mística,gente laboriosa y comidas típicas acompañadas con verduras y frutas deliciosas
Iglesia que para 18 horas abierta que es buen lugar se realizan bodas, bautizos, catequesis, confirmaciones, etc
Los domingos es es día más lleno
La religiosidad, pero expresada en una fusión del catolicismo y las expresiones propias indígenas, han marcado la historia y vida de los pueblos asentados en el territorio del Municipio de Quillacollo.
Muchas de esas manifestaciones han sobrevivido al tiempo y es más, se han expandido y masificado, es el caso de la devoción a la Virgen María de Urcupiña, hoy una de las festividades más grandes del país, que año tras año, congrega en agosto a miles de feligreses.
Además, Quillacollo cuenta con al menos cuatro templos que destacan por su imponencia y belleza arquitectónica. Entre ellos está el templo de San Ildefonso, ubicado en la plaza 15 de agosto; y el santuario de la Virgen de Urkupiña, con un estilo neoclásico.
La nueva construcción se hizo después de la demolición en 1847, estos trabajos empezaron en 1908 hasta su consagración el 14 de agosto de 1947, la piedra fundamental fue colocada por el párroco Monseñor Fructuoso Mencia. Fue un trabajo de gran esfuerzo de la iglesia y la población en general, ya que se debían trasladar las piedras desde la zona del Calvario para su construcción. El 15 de septiembre de 1992, fue declarado Monumento Nacional, y lleva el nombre de San Ildefonso en honor al arzobispo de Toledo. Dentro el templo, en el techo de la nave central, hay imágenes de una gran cantidad de santos y mártires pintadas.
Buen lugar cómodo lo hermoso que es todo
Es un lugar muy lindo ayi se en cuentra la virgen de wadalupe es un lugar muy hermoso
Templo de la VIRGENCITA DE URKUPIÑA
Es una visita inolvidable de recogimiento espiritual
Preparando él altar mayor para virgencita de Urkupiña, 15 de agosto
Un lugar muy bello y tranquilo, su decoración es muy llamativa
Un icono de la fe boliviana.
Es la iglesia más antigua de Quillacollo
Es la iglesia de la virgen de urkupiña, es interesante su estructura y sus pinturas
Es un santuario de la virgencita de urkupiña
La Virgen de Urqupiña o Urkupiña es una advocación de la Virgen María Asunta, que se venera el 15 de agosto en la ciudad de Quillacollo, capital provincial que se encuentra a 13,85 km de la ciudad deCochabamba en Bolivia.
Leyenda
La representación de la aparición de la Virgen María de Urqupiña en el Cerro cota.
A fines de 1700 Siglo XVII,a principios de la colonia, en la comarca de Cota (hacia el sudoeste de Quillacollo), vivía una humilde familia de campesinos quienes subsistían gracias a la utilidad de su pequeño rebaño de ovejas que se encontraban al cuidado de la hija menor. La muchacha se dirigía diariamente hacia las bajas colinas, pasando el río Rocha, donde había agua y pasto en abundancia para su rebaño. Un día esplendoroso de agosto, cuando el sol jugueteaba con los agrestes arbustos de la colina y el pasto esmeralda deslumbraba, se le apareció una Señora quien tenía un hermoso niño en sus brazos, sostenia con ella largas conversaciones en el idioma propio y nativo del lugar, el quechua. Frecuentemente la pastorcita jugaba con aquel niño en las aguas de una vertiente que brotaba de las rocas.
Desde entonces, casi siempre la muchacha demoraba al retornar a la casa de sus padres, por lo que éstos le preguntaron el motivo de sus tardanzas, la niña relató sus encuentros con la señora a quien llamaba “Mamita y el niño”. Decía que la mamita y su niñito descendían a jugar con ella en la chimpa juturis (o chimpa pilas), que así se llamaban y continúan llamándose las dos vertientes de agua clara y dulce situadas al pie de la colina. Al oírla, sus padres se alarmaron y se dirigieron repetidas veces a la verde colina para convencerse de los increíbles relatos de la niña campesina.
Al reiterarse la visita de la "Mamita", la niña fue en busca de sus padres y estos al Doctrinero (las parroquias eran denominadas doctrinas y por extensión al sacerdote Doctrinero), y vecinos del rancherío, que anoticiados del acontecimiento decidieron cerciorarse de su veracidad, acudiendo al lugar donde la niña los guiaba. La Virgen al ver que la pastorcita no aparecía se levantó del lugar donde estaba y subió cuesta arriba el cerro, mientras la niña gritaba indicando con el dedo, en quechua "Jaqaypiña urqupiña, urqupiña", que en quechua significa "ya está en el cerro"",(urqu=cerro, piña=ya está), de ahí el nombre castellanizado de Urkupiña. La señora al llegar a la cima, desapareció, pero lograron alcanzar ver una imagen celestial que se esfumaba en la maraña de los algarrobales, cactus y ululas. Convencidos que la visión era extraña, corrieron al pueblo. El párroco quien convocó a los pobladores, y junto a otras autoridades acudieron al lugar del prodigio frente a la ranchería de Cota… La multitud bulliciosa trasladó esta imagen a la capilla de Quillacollo y desde entonces es conocida como la Virgen de Urqupiña, quien es muy venerada por el pueblo boliviano y los relatos de los milagros que se prodigan a sus devotos son extraordinarios. En ese lugar, se construyó una capilla de la Virgen, actualmente se ha trasladado la imagen al templo Matriz de Quillacollo hasta donde llegan peregrinos de toda Bolivia y Sud América para venerar a la Virgen María de Urkupiña, patrona de la integración Nacional. (Por Mons. Francisco Cano Galvarro y Mercedes Anaya de Urquidi)
La Virgen María de Urqupiña en el altar mayor del templo de San Ildefonso, donde recibe la veneración de sus devotos.