Pésima la atención, sucio y cobraron lo que quisieron, luego supimos que eran 60 bolivianos el valor y nos cobraron 100 bolivianos, siendo que la habitación que nos mostraron era sin baño privado, gracias a Dios encontramos algo mejor. Ademas se mofaban porque éramos chilenos, como si tuviésemos la culpa de las relaciones de ambos países.