Es un B&B súper personalizado en su atención. Una única habitación para hasta tres personas pero su espíritu es ideal para parejas. Muchos, muchos detalles para quien valore los muebles viejos, los discos de pasta y que te reciban con una gran sonrisa. No es un hotel, pero tiene todo lo que necesitas si buscas tranquilidad y algo diferente, realmente diferente. Es mí segunda vez aquí, en mí primera estadía lo único que no me gustó fue que había olor a humedad, que se entendía por el tipo de construcción, pero esta vez el tema mejoró muchísimo. Tenes a disposición bicicletas y un bote, para disfrutar del lago que está a 159 metros cómo mucho. Vale la pena, realmente, si buscas algo diferente repito.
Hermoso lugar
Joya
Lindo hostal