Un lugar de ensueño. Mimo para el cuerpo y la mente
Antes de visitar el lugar, ya lo conocía por relatos de amigas que han pasado días maravillosos rodeadas de naturaleza, comida excelente y un ambiente de paz y bienestar excelentemente logrado.
Fui en Febrero de 2017, a pasar el día y participar del almuerzo, y una clase de cocina natural. También tomé un masaje de 1 hora, en la cabaña de masajes, y fue glorioso.
Se llega a Las Dalias por un sendero de montaña con calles de tierra y bien arriba. No esperen un entorno comercial ni para pasearse a pie porque es desolado (se ofrecen excursiones con un guía). Pero el Spa es todo lo que se necesita. Es un verdadero Oasis de relax, salud, bienestar te contagia las ganas de cuidarte y hacerle bien a tu cuerpo.
En las comidas se comparte la mesa, se charla, se nutre en alimento y en espíritu. El menu es estacional y delicioso. Los jugos prensados, las aguas con limon, menta, pepino una delicia. El te al final todo combina perfectamente.
Son muy buenos en hospitalidad y el manejo de la hotelería en general.
Es la opción perfecta para desenchufarse de todo, apretar el "reset" y volver al mundo con otra cabeza, y un respeto especial por la vida.
Conocí huéspedes que lo elegían como opción todos los años, y aprendi que es muchisima la gente que vuelve y se reencuentra en Las Dalias.
Excelente espacio para reláx, desconectarse del ruido ciudadano, encontrarse con uno mismo y aprender a comer más sano
Excelente lugar de primer nivel. Muy buen gusto. Comida riquísima y sana.
Un lugar para alimentarse sanamente. Con muchos detalles que lo hacen unico. Alimentacion macribiotica, 4 comidas x dia. Planes de alimentacion personalizados. Ademas, Yoga, tallerrmes de autoconocimiento, muchas opciones de masajes, en un entorno de naturaleza y alojamiento respetando las normas eco ambientales del lugar. Muy recomendable!
Es un Eco Spa en un bellísimo entorno. Para relax, revitalización y con un menú inteligente, de calidad.
Muy lindo lugar, mucha naturaleza, paisajes hermosos
Me encanta este lugar porque es como volver a casa de la abuela, todo es calido, natural, te llenan de mimos y atenciones , la comida es exquisita y sana, el ambiente es sobrecogedor, los talleres enriquecedores, el entorno simplemente maravilloso
Llegué buscando un lugar de descanso y terminé encontrando además un espacio de alimentación sana y sabrosa, cuidado del cuerpo con caminatas y ejercicios opcionales. Ideal para venir sólo, en pareja o amigos.