Tiene acceso de tierra, es pequeño y muy pintoresco.
Vale la pena visitar.
En el año 1928 el oficial británico Bazil Marden enfrentó al Aconcagua en la temporada invernal. Fue durante el mes de julio a través de la ruta normal. Pero nunca logro su objetivo. Al año siguiente su cuerpo congelado fue rescatado y al no haber sido reclamado se decidió sepultarlo en lo que era en ese momento el cementerio ferroviario de Puente del Inca. De esta forma, Bazil Marden, la segunda vÃctima del Aconcagua, se convirtió en el primer montañista enterrado en el "Cementerio de los andinistas" de Puente del Inca. Pero el primer infortunado andinista, vÃctima del Coloso de América, falleció dos años antes que Marden. El fue el austrÃaco Juan Stepanek quien fallece en 1926 pero recién su cuerpo fue rescatado de la montaña veinte años después. Hoy también descansa en el cementerio de Alta montaña tras varios años en el cementerio de la capital de la provincia.
En un primer momento eran sepultados allà los montañistas que morÃan y no eran reclamados, pero ahora son los propios amantes de los cerros los que eligen ese lugar para ser sepultados, cargándolo aún más de significado. Entre las placas de conocidos aventureros como Bernardo Razquin, Nicolás Plantamura y Adriana Bance, hay otros de viejos trabajadores del tren y una cantidad no precisada de tumbas sin nombre que le dan la cuota de misterio a Puente del Inca. Además hay placas homenaje de personas que no fueron sepultadas en el cementerio. En el Aconcagua han muerto mas de 120 montañistas intentando llegar a la cumbre.
El Teniente Nicolás Plantamura, del Ejército Argentino, fue el primer argentino en alcanzar la cima del Aconcagua, el 8 de marzo de 1934, siguiendo la ruta normal y en compañÃa de los alpinistas italianos P. Ceresa, P. Ghigliole, R. Chabod y el arriero chileno Mariano Pastén.
Adriana Bance, por su parte, fue la primera mujer en conseguirlo. Eso sucedió el 7 de marzo de 1940. En 1944, Bance junto con su esposo Hans George Link, quien habÃa logrado su cumbre en solitario en 1936, fallecen en un nuevo intento. Adriana Bance descansa hoy en el cementerio de andinistas. En la misma expedición murieron Walter Schiller, que fue encontrado con medio cuerpo fuera de la carpa, y Albert Kneid.
Aunque es un lugar destacado por todos, no hay cuidadores oficiales ni tiene presupuesto para su mantenimiento. Está en jurisdicción municipal, pero no tiene responsable y ni siquiera hay un registro de quienes son sepultados en el lugar (nadie sabe con precisión cuántos cuerpos hay). Por eso, muchas lápidas han sido destruidas y robadas, igual que placas de bronce y ofrendas dejadas a los andinistas. Hace unos años se logró ampliar el predio y se terminó el cierre perimetral. Los oficiales del Comando de Montaña y algunos operadores del Aconcagua son los protectores "ad honorem".
Hermoso lugar. Mucha paz
Lindo lugar histórico! Merece melhor preservação!
Un lugar de paz
Ideal hermoso lugar para conocer
Ideal para el culi patin
Lugar histórico